
I · Lo que conservas
Conservas tu taller y tu nombre.
Sin exclusividad y con tus encargos, porque un taller fuerte nos sirve mejor.
Mira los oficiosTalleres y artesanos
Tú te quedas con el oficio y con tu nombre. Nosotros cargamos lo demás.
Una carta para ti
Sabes lo que cuesta que alguien entienda tu trabajo. Aquí no vas a explicar por qué el papel de algodón pide otra presión, ni por qué el barro necesita su tiempo. Traes el oficio, nosotros hablamos con la marca, y el nombre que queda en la pieza sigue siendo el tuyo.
Con cariño, imprecxo.El trato

I · Lo que conservas
Sin exclusividad y con tus encargos, porque un taller fuerte nos sirve mejor.
Mira los oficios
II · Lo que soltamos
Juntas, cotizaciones y cambios de última hora corren por cuenta de imprecxo.
Mira cómo entras
III · Lo que llega
Respondemos por el resultado ante la marca y el crédito se queda contigo.
Mira la obraEl arsenal abierto
Esta lista está abierta y sigue creciendo. Si tu oficio aparece, ya tienes lugar. Si no aparece todavía, cuéntanoslo, porque el atelier surte México y también exporta, y el trabajo alcanza para más manos.
Cada oficio entra con su propia forma de trabajar y con sus tiempos. Lo sumamos tal como lo traes.
La obra cuidada
Nombramos el oficio y nunca a quien lo hace, porque la discreción es parte del trato. Lo que se ve es el trabajo.

La pieza se cierra a mano, con la herramienta que el oficio pide.

El dibujo entra en la veta sin taparla, a la profundidad exacta.

El cristal queda mate donde toca la arena y limpio donde no.
Cómo te sumas
Entrar es sencillo a propósito. Nadie firma nada el primer día y el control se queda de tu lado todo el tiempo.
Tu ficha
Escribes qué haces, con qué materiales trabajas y qué te gusta producir. Tarda menos de un minuto.
La llamada
Alguien de imprecxo te busca, mira tu trabajo de cerca y te explica cómo entra en un pedido real.
El primer pedido
El encargo llega con sus especificaciones, su fecha y su cantidad. Creces al ritmo que tú marques.
Preguntas de taller
Trabajas con quien tú quieras, igual que hoy. Sigues vendiendo por tu cuenta y nosotros te sumamos encargos encima de lo que ya tienes.
Hablamos nosotros. El pedido te llega ya traducido a especificaciones y tú te concentras en hacerlo bien.
Sí, y nos parece sano. Un taller con su propia cartera es un taller fuerte, y esa fortaleza le sirve a todo el mundo.
Entras igual. Una sola mano con oficio de especialidad cabe aquí, y hay piezas que solo tienen sentido si las hace una persona.
Cobramos a la marca y te pagamos a ti. Tu pago llega por una sola puerta, y el detalle de cada acuerdo lo hablamos de frente, contigo.
Tu autoría se queda contigo. Diseñas la pieza, imprecxo la produce y la lleva a la marca sin quitarte el crédito.
Cuéntanos tu oficio
Del Cuaderno del Atelier